Culebre
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Tiene el aspecto de gigantesca serpiente- dragón, con terribles y mortíferas armas.

Aunque muchos dirán que se trata de una visión deformada de los dragones medievales, el mito es mucho más antiguo y tiene sus orígenes en las desaparecidas creencias del pueblo Celta que habitaba por aquellos tiempos en estas tierras. La serpiente siempre ha sido el animal mítico por excelencia guardián de los tesoros más preciados por el hombre, que son el saber y la tradición esotérica de su cultura, nada tiene que ver con los "tesoros" de oro y joyas que vienen recogidos en las tradiciones orales asturianas.

Los Cuélebres tiene lengua bífida y un cuerpo lleno de escamas, habita en las Cuevas y a él se le encomienda la tarea de guardar los mundos subterráneos donde habitan las razas ocultas a los ojos de los hombres, éstos accesos están generalmente ocultos pero hay casos en que las razas de los Pueblos Subterráneos buscan jóvenes humanas para convertirlas en su gente y éstas hacen compañía al Cuélebre en su reposo guardián dentro de las Grutas. Ellas con sus dulces cánticos lastimeros atraen a los pastores y viajeros que pasan por sus cercanías.

No se entiende muy bien este proceder, quizá en tiempos más lejanos buscaban contactar con los seres humanos o tal vez estas caprichosas gentes tenían otros motivos que no podemos conocer en la actualidad.

Los valientes que deseaban los tesoros ocultos en el interior de las cavernas debían matar primero al Cuélebre que moraba en su interior , muchas veces eran ayudados por las Ayalgas, pero otras veces debían enfrentarse solos a semejante prueba.

Los aventureros entraban en el interior de la Cueva y el Cuélebre detectaba su presencia en la oscuridad, nada puede evitar que la temible bestia despierte de su letargo secular. La sola visión del animal hacía palidecer y muchos son los que al quedar paralizados por el terror eran devorados por la bestia infernal, otros de ánimo más templado intentaban clavar su espada en la lengua del Cuélebre, única manera de acabar con su maléfico poder.
El Cuélebre en la mitología asturiana es un ser con forma de dragón o serpiente alada.

En Asturias se cuenta que una de sus principales funciones es la de vigilar tesoros. En la mitología astur son frecuentes las referencias a estos tesoros ocultos (ayalgas en asturiano), que por lo común consisten en piezas de oro de gran valor. Para su búsqueda (la gueta l'ayalga) hay unas guías llamadas lliendas que describen los lugares en los que se encuentran.

El Cuélebre suele ser molesto para los hombres que viven cerca de su escondite, que puede ser un bosque, una cueva o una fuente, ya que emite silbidos terribles y tiene por costumbre alimentarse de seres humanos, tanto vivos como muertos. Para evitar que esto suceda se le suele entregar alimentos como boroña.

El punto débil del Cuélebre es la garganta, ya que el resto del cuerpo está cubierto por unas duras escamas que lo vuelven prácticamente invulnerable. Al hacerse viejos, se van al fondo del mar a cuidar sus tesoros y descansar.

Hay muchas historias en las que se narra como los campesinos logran vencerlo mediante engaños y así se ven libres de tener que alimentarlo, como por ejemplo la que cuenta que unos monjes, cansados de tener que darle de comer para evitar que se llevara los cadáveres del convento decidieron darle un pan con alfileres que le causó la muerte.
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