Abolez
Abolez
web
 
INICIO
Arpias
Angeles
Afang
Anfisbena
Bruja
Big Foot
Centauros
Ciclopes
Contempladores
Culebre
Dragones
Genios
Elfos
Sirenas
Magos
Golem
Minotauros
Grifos
Duendes
Orcos
Troll
Lamia
Hadas
Ninfas
Hidras
Unicornios
Naga
Hipocampos
Kelpie
Leviatanes
Esfinges
Manticora
Hipogrifos
Górgona
Pegaso
Quimera
Roc
Wyvern
Estirge
Fénix
Kraken
Gargolas
Gnomo
Trasgos
Kobold
Silfos
Vampiros
Pejemullers
Makara
Sleipnir
Valquirias
Banshee
Momias
Equidnas
Fantasmas
Titan
Driadas
Basiliscos
Kappas
Faunos
Satiros
Silfides
Ondinas
Nereyda
Náyades
Salamandras
Dragone-Kitsune
Shirokinukatsukami
Goblins
Asrai
Mirrows
Sealkie
Liminiade
Trenti
Hobgoblin
Kobold
Phooka
Ekeco
Licamtropos
Chupacabras
Mapinguari
Serpientes Marinas
Efreet
Marid
Dao
Djinn
Wazu
Necrofago
Nigromante
Zombi
Ogro
Leprechaun
Clurichaun
Far darrig
Serafin
Querubín
Trono
Arcángel
Amazona
Drider
Azotamentes
Abolez
Saeton
Yale
Ent
Huargo
Lobizón
Phateng
Malto
Eepeep
Sheks


imagen
Repugnante criatura anfibia que habita en cuevas y lagos subterráneos. Desprecia desde lo mas profundo de su guarida a cualquier criatura terrestre, a las que no duda en esclavizar. Este ser es tan cruel como inteligente. Su cuerpo de color azul verdoso mide 20 pies de largo. A pesar de su aspecto, su boca no posee dientes. Tiene 3 ojos hendidos, de color rojo púrpura y protegidos por una masa ósea. En la parte inferior de su cuerpo tiene 4 orificios por los que segrega una asquerosa y apestosa baba de tonalidades grises, esta sustancia es extremadamente venenosa, aunque también es sabiamente utilizada para preparar brebajes de respiración acuática. Posee 4 tentáculos en su cabeza que le permiten desplazarse por la superficie terrestre. Dado que sus movimientos son lentos, el Abolez intenta atraer a sus victimas con hechizos de ilusión, puede incluso someter a una criatura cercana. Se agrupan en camadas compuestas por un progenitor y de uno a tres vástagos, estos vástagos pueden ser tan grandes y fuertes como el mismo progenitor pero le obedecen sin reservas. Este despiadado ser pasa gran parte de su vida buscando victimas a las que pueda esclavizar, especialmente humanos, para luego obligarles a construir ciudades subterráneas. Se rumorea que en el interior de estas ciudades existen horribles conocimientos secretos, anteriores al nacimiento del hombre. El Abolez consume toda la inteligencia de la victima que logre consumir, sus vástagos al nacer adquieren los conocimientos de su progenitor. Poseen numerosos tesoros, extraídos de las propiedades de sus esclavos. Estos tesoros están enterrados en cavernas subterráneas y protegidos por su propia baba venenosa. No poseen ningún enemigo natural, ya que cualquier criatura marina, por grande que sea, hace lo posible para evitar toparse con un Abolez.
imagen